Esta obra trascendió a tres generaciones. La primera, apostó al amor por la naturaleza, por el territorio y el campo. La segunda, la humanizó y revalorizó, a través de un proyecto familiar de esfuerzo, inteligencia y trabajo productivo ganadero. Siendo parte de la tercera generación, diseñé una casa para la Gran Familia de materiales nobles, como el ladrillo, la madera y la chapa, que materializaron el diseño de una morfología de estación de ferrocarril. Levemente elevada para dar lugar a dos grandes galerías orientadas hacia el frente, se encuentra el acceso, mientras que el contrafrente invita a quedarte maravillado con el atardecer. La planta conforma tres espacios principales: el ala Norte en donde se encuentran el dormitorio principal en suite junto a la cocina comedor, el gran estar central , con su chimenea -matera (revestida en durmientes de quebracho), al que se accede por un hall con cámara de frío, y el último sector con tres habitaciones y sanitarios. Como parte de los recursos se utilizaron aberturas de demolición que fueron restauradas y recicladas para dar lugar a parte del mobiliario de la cocina.












