Un gran desafío lograr grandes resultados en cuanto al diseño, ya que esta obra se proyectó para una pareja de vanguardia: ella diseñadora de imagen y sonido, de mucho conocimiento y práctica estética, y él un compañero ávido de ideas y de mucha empatía con el diseño.
Todo esto me permitió volar con la imaginación, obteniendo una casa de mucha estética personal, y con una imponente integración al paisaje, que remata en el muelle y la laguna.
Hubo elementos iniciales que formaron parte de la estructura del diseño: la primera elección fue el gran portón de hierro forjado para el acceso principal, restaurado con vidrios, que rompe el diseño moderno de la fachada con un toque de elegancia. A continuación, una escalera de hormigón a la vista de 2 tramos y un descanso con grandes rajas de iluminación natural rasante.
El estar de doble altura con ventanales en ambas caras espejan la galería en una de ellas y el parque con la laguna en la otra.
La cocina comedor integradas, con los servicios de lavadero y despensa sectorizados, de gran espacialidad y puertas dobles balcón y celosías de madera restauradas, dan paso a un gran deck de madera cubierto con una pérgola natural y protegida de la lluvia con piel de policarbonato.
Para asegurar la calidad de estanqueidad y las grandes visuales, se combinaron las aberturas de madera con otras de aluminio. Las mismas se diseñaron con el ritmo y proporción de las de madera, obteniendo una composición en armonía.
La elección del solado de gres calcáreo en damero gris suave y blanco tiza con sectores de arabescos fueron el toque de estilo final.
En la planta alta se encuentra el escritorio balconeando a la doble altura, dos dormitorios con sanitarios, unidos por una gran circulación con vistas al parque y a la laguna en cuyo remate se encuentra el dormitorio principal, con vestidor y sanitario en suite.











